Quién necesita asegurar los derechos de autor y por qué
Los derechos de autor surgen automáticamente en el momento en que se crea una obra: no hace falta un registro aparte para que existan. Pero en cuanto llega una disputa, una operación o una colaboración, aparece una pregunta: ¿cómo demuestra que usted tenía exactamente esta obra en un momento concreto? El depósito ofrece justamente esa prueba.
Quién lo necesita
- Autores: textos, diseño, código, música, fotografías, ilustraciones.
- Empresas y autónomos: maquetas, materiales de marca, documentación técnica, prototipos.
- Agencias y estudios: para fijar las obras antes de entregarlas a un cliente.
- Causahabientes: aquellos a quienes pasan los derechos por contrato o herencia.
Para qué fijarlo
- Confirmar autoría y fecha: prueba de que la obra existía en un momento dado y no ha cambiado desde entonces.
- Protegerse del plagio: si la copian, usted tiene un registro anterior y verificable.
- Reforzar su posición en una disputa: una prueba independiente pesa más que las afirmaciones verbales.
- Transferir derechos: al vender o licenciar, conviene remitir a una obra fijada.
- Trabajar con editores e inversores: mostrar un historial de creación claro.
Cómo lo hace la plataforma
Usted sube la obra, la plataforma calcula su huella (SHA-256), firma un conjunto de hechos con su clave y fija el registro; al emitir un NFT, también en una blockchain pública. Usted tiene un certificado de depósito cuya autenticidad cualquiera puede verificar por su código sin contactar con la plataforma.
Lo que NO hace
Un depósito confirma el hecho y el momento de la colocación y la inmutabilidad del contenido: no es un registro estatal de derechos de autor ni una patente. No sustituye la determinación judicial de la autoría, pero aporta una prueba sólida y verificable si surge una disputa.